TOLERANCIA E INTOLERANCIA EN AMERICA LATINA

CONSIDERACIONES CONCEPTUALES

La tolerancia sólo es entendida dentro de un contexto teórico y social de tipo democrático, como el reconocimiento que el valor supremo de la sociedad y del Estado es la persona humana, como el respeto y consideración hacia sus derechos inalienables que le confiere su condición humana, como la aceptación y la práctica de estilos de vida, de ideas, creencias y valores distintos, diferentes a los demás o a los oficiales. Diremos que una sociedad o régimen político es tolerante cuando reconoce en la teoría y en la práctica los derechos universales del hombre, su condición de ser natural y ser social que implica la existencia de condiciones materiales, económicas, sociales y políticas que permitan el desarrollo humano en sus dimensiones inmanente y trascendente. Si no se dan un mínimo de estas condiciones, es imposible que se dé la tolerancia en todas las dimensiones y niveles de la vida social y política. Un enfoque estructural e histórico nos va permitir comprender a manera de consecuencia la existencia de condiciones antecedentes de tipo ecológico, socio económico y político.

La tolerancia es un valor democrático que necesariamente debe ir acompañado de otros principios, valores como la libertad, actividad, creatividad, comunicación, cooperación y solidaridad, participación, sentido humanista, divergencia, diferencias, discrepancia, dialogicidad, independencia y autonomía. La concreción y realización de estos principios y valores implica la existencia de una democracia económica, social y política.

La  intolerancia sólo es entendible en contextos teóricos y sociopolíticos de tipo autoritario, caracterizado por la existencia de la coacción, la represión, la imposición verti­calista de sistemas, estilos de vida, estilos de pensamiento y de acción. En este tipo de contextos, el valor supremo deja de ser la persona humana para asumirlo el estado o el poder político. Se asiste a una separación entre estado y sociedad civil. Los principios y valores que prescriben este tipo de ordenamientos sociopolíticos son los siguientes: la domina­ción, la pasividad, el imitacionismo, la incomunicación, el individualismo, la no participación, la falta de sentido humanista, la uniformización o estandarización de estados de pensar, sentir y actuar, el no respeto a la divergencia, a la diferencia, a la discrepancia y a la crítica. No se respetan los derechos socioeconómicos, culturales, educativos, políti­cos e individuales de la persona.

A lo dicho anteriormente es necesario hacer algunas precisiones. La primera es que no cabe hablar de sociedades completas, total y absolutamente tolerantes o intolerantes sino de sociedades con determinados grados y niveles de tolerancia o intolerancia. La segunda es que el problema de la toleran­cia hay que enfocarlo desde una perspectiva histórica, en el sentido que es producto de un proceso histórico de democrati­zación, o de autoritarismo en el caso de la intolerancia.

Ahora podemos preguntarnos qué es lo que ha caracterizado a nuestras sociedades latinoamericanas: la tolerancia o la intolerancia? Una breve revisión de nuestra historia nos lleva a la conclusión relativa que lo que ha predominado ha sido la intolerancia tanto a nivel ecológico, socioeconómico, cultu­ral, educativo, ideológico y político.

DIAGNÓSTICO DEL PROBLEMA DE LA INTOLERANCIA EN EL PERU Y AMÉRICA LATINA:

La no consideración y la no comprensión de la importancia de la naturaleza no solo para satisfacer las necesidades básicas sino como el hábitat o la morada natural del ser humano, y la racionalidad instrumental ha conducido a la destrucción de gran parte del medio natural, y que se manifiesta en los siguientes hechos:

A) La contaminación de las aguas continentales y marítimas. Las ciudades descargan la aguas servidas a los ríos, lagos, lagunas, a las aguas marítimas litorales sin tratamiento alguno, provocando también la contaminación orgánica de las aguas; los relaves mineros, los efluvios o descargas indus­triales también contribuyen a aumentar los niveles de contami­nación.

B) La contaminación de los alimentos por acción del uso de los pepticidas, herbicidas, fertilizantes, químicos, etc.

C) La contaminación del aire como consecuencia de las descar­gas de los vehículos de transporte, las explosiones atómicas y la fuga y expansión de la radiactividad que ocasionan la destrucción de las capas de ozono.

D) La destrucción de los “ecosistemas” de las áreas producti­vas y reproductivas.

E) Explotación irracional de los minerales y del petróleo.

F) Inadecuado manejo de los suelos.

G) Uso de tecnologías destructoras del equilibrio Hombre – Naturaleza.

H) Crecimiento urbano irracional y tugurización de las princi­pales ciudades.

I) Destrucción de gran parte de la blomasa tropical producien­do la extinción de especies botánicas y zoológicas.

J) Incremento de tierras improductivas debido a las políticas de importación y subsidios de alimentos.

Como posibles causas de estos hechos podemos señalar las siguientes:

A) Los modelos y estrategias económicas de los llamados países industrializados no han tomado en cuenta la dimensión de la Naturaleza. La industrialización se ha hecho a expensas de la destrucción del medio ambiente natural. Como contraparte en el pensamiento económico actual notamos que no se toma en cuenta para nada, es decir, no se la incluye en el proceso económico productivo sino que se la abstrae, se la separa. Se opera una separación dicotómica entre la naturaleza, la sociedad y la economía. Eso constituye una postura puramente economicista que no toma en cuenta los aspectos o dimensiones naturales y sociales.

B) No se han diseñado ni aplicado modelos y políticas de ecodesarrollo que impliquen la conservación, preservación y desarrollo de la naturaleza y el desarrollo humano.

C) La sobrevaloración del capital sobre el trabajo y la natu­raleza ha conducido a empresarios, y a las transnacionales a interesarse sobre todo en la sobreacumulación de capital sin importarles los llamados “costo sociales”, humanos y natura­les.

D) Las tecnologías industriales utilizadas en las diferentes ramas económicas han contaminado, destruido los elementos de la naturaleza y del medio ambiente en general.

E) El tan aclamado desarrollo científico – tecnológico mas ha servido para el enriquecimiento de los que detentan el poder económico que para solucionar los problemas humanos”(Rivera, Juan, Filosofía y Globalizacion, 1992)

Problema Económico

En los países de América Latina se han ensayado y se siguen ensayando modelos económicos como el modelo de desarro­llo hacia afuera, primario – exportador, como lo tipificó la CEPAL; luego, el modelo de sustitución de importaciones, el de integración de economías periféricas, y actualmente el modelo neo – liberal, con todas las variantes, matices y diferencias en cada país, pero ninguno ha podido solucionar los problemas económicos de las grandes mayorías nacionales del pueblo latinoamericano como son el desempleo, subempleo, pobreza, miseria; el problema de las relaciones conflictuales entre capital y trabajo, entre empresarios y trabajadores; la falta de tolerancia, comprensión, concesión y voluntad resolutiva por parte del estado y de los empresarios; la falta de un Estado que vele social, política y jurídicamente por el cum­plimiento de los derechos no solo de los que poseen el capital sino de los que poseen su fuerza laboral; la discriminación y marginación económicas, los paros forzados, etc. Estamos pues, frente a sistemas económicos que no tienen capacidad de reten­ción de la fuerza laboral, de no asimilación del ” capital humano ” existente, sino que más bien lo expulsa, lo expolia aumentando así los porcentajes de desocupados. Si a esta situación se añade la legislación laboral anti democrática que no reconoce los derechos económicos de los trabajadores, y de toda la PEA existente, entonces a la situación se torna mucho más grave.

Según el sociólogo mexicano Jaime Osorio (1994) refiriéndose al problema de la pobreza en América Latina:” En 1989, de 183.2 millones de latinoamericanos ubicados en la franja de la pobreza, 103.7 millones vivían en el ámbito urbano y 79.5 millones en el rural. La suma de los indigentes, aunque menor en las ciudades, no altera la tendencia anterior….. Además de los riesgos que supone esta situación, debe considerarse el potencial peligro de fenómenos de anomia social vinculados a la pobreza extrema y a la indigencia. Las ciudades son ahora espacios de enorme inseguridad por el crecimiento de la delincuencia, lo que alienta a diversos estratos de la población a demandar mayores controles e incluso a proponer formulas de solución que se alejan de la convivencia democrática” (OSORIO, Jaime; America Latina: Nueva Economía Pobreza y Democracia; En Comercio Exterior; 1994)

En estos sistemas económicos no se produce fundamental ni prioritariamente para satisfacer las necesidades básicas de los seres humanos, sino para aumentar las tasas de sobreacumu­lación de capital. No es la persona humana, su trabajo y sus necesidades lo que interesa sino la mercancía, el dinero y los intereses del capital. No importa pues, el orden humano ni el desarrollo humano sino lo que importa es el orden económico, el crecimiento y el desarrollo.

Este tipo de sistemas y estructuras económicas conflic­tuales y autoritarias no permiten crear las condiciones preci­sas favo­rables, la estabilidad, el equilibrio deseables para el esta­blecimiento progresivo de la paz económica. La situa­ción se agrava más aún en las economías penetradas por el narcotráfico.

Si a estos factores internos se le agregan los externos como el de la deuda externa con los organismos internaciona­les, la transnacionalización de la economía, del capital, y del merca­do, el ordenamiento económico internacional que impide el desarrollo autónomo  y soberano de los pueblos latinoamerica­nos tal como lo establece el “Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales” del 16 de Abril de 1966. Tal como lo afirma el mexicano Luis Díaz Muller: “Los derechos del hombre de la tercera generación son derechos colectivos. Los derechos civiles y políticos se referían a las opciones de oponerse al estado; los derechos económicos, sociales y cultu­rales a exigir prestaciones por parte del estado. Los dere­chos de solidaridad o de la tercera generación a reclamar internacio­nalmente a los estados y la comunidad internacio­nal” (DIAZ MULLER, Luis; “América Latina: Relaciones Interna­cionales y Derechos Humanos”; Mexico; FCE; 1986; pag 140)

 Problemática Social

Los problemas económicos generan problemas sociales. Una prime­ra característica defectiva que notamos en las sociedades llamadas industrializadas y por extensión en las latinoame­ricanas es la existencia de los dualismos, de las dicotomías, de las separaciones entre naturaleza y economía, entre economía y sociedad, y entre sociedad y estado. La separación entre economía y sociedad genera problemas graves que se manifiestan con más fuerza en los modelos económicos neo liberales acompa­ñados de una gran dosis de autoritarismo. Nuevamente la histo­ria de América Latina nos permite constatar la existencia continuada de problemas sociales no resueltos hasta la fecha como los relacionados a la alimentación, al trabajo, a la salud, a la vivienda, y a la educación. La desigualdad y la injusticia económica producen los fenómenos de la diferencia­ción social, de la poralización y de la marginación. En socie­dades con alto componente étnico la situación se agrava mucho más porque la división de la sociedad ya no se basa solo en criterios económicos sino también en criterios étnicos. La discriminación y la marginación étnico lingüística se mani­fiesta en las partes andinas y amazónicas de los países lati­noamericanos. En estos países se da mucha intolerancia, rechazo a los ” indios “, a los nativos amazónicos y a los negros por parte de los Sepúlvedas del siglo XX, a tal punto que no se les reconoce carta de ciudadanía y no se les permite partici­par en la vida social y política de sus países de origen.

Otra forma de intolerancia es la que practican los auto­denomi­nados medios masivos de comunicación, especialmente la televisión, que al decir de Mario Bunge constituyen el nuevo “opio electrónico”. La introducción y aplicación de la tecnología está generando una especie de dos sociedades: la de los jóvenes tecnificados y empleados; y la de los adultos y viejos sin planificación técnica y desocupados.

Con la crítica al Estado intervencionista y social, y la aplicación de las recetas económicas neo – liberales se han mercantilizado las prestaciones sociales y despolitizadas a la sociedad. Juan Carlos Portantiero señala que otras consecuencias son el aumento de la violencia social delincuencial, criminal, la drogadicción y la prostitución.

La anomia, el caos, el desorden, la entropía social, la incer­tidumbre configuran un cuadro social crítico mucho más en países donde existe la violencia política, que son factores y condiciones que hacen poco viable a corto plazo el estableci­miento de la paz social.

Problema Cultural

La primera constatación que podemos hacer es el predomi­nio de la cultura oficial que portan, ostentan, imponen los grupos de poder y de presión sobre los demás grupos cultura­les. A estén fenómeno el peruano Augusto Salazar Bondy lo denomino “La cultura de la Dominación” cuyas características defectivas son la imitación, la falta de originalidad, la inautenticidad y la mistificación.

Esta cultura impone estilos de pensar, de sentir y de actuar a las grandes mayorías no respetando sus propias mani­festaciones culturales. El objetivo es lograr la homogeniza­ción, la estandarización ideas, estilos de vida, estilos de actuar, de valores, creencias y patrones de comportamiento sin respetar las que tienen, por ejemplo las comunidades campesinas de los andes, las comunidades nativas amazónicas.

En los espacios urbanos se imponen las culturas científico-tecnológicas, segregando, marginando la cultura popular; se subvalora la sabiduría, el conocimiento, el pensamiento y la práctica populares, el sentido común y la tradición oral, y se sobrevalora el conocimiento científico-tecnológico escrito. El lenguaje electrónico se impone sobre el lenguaje escrito y sobre el lenguaje oral. No se tolera pues que los grupos étnicos que en el Perú llegan a 58 puedan reproducir, desarro­llar y difundir su cultura a través de sus lenguas y dialectos. A través de la educación, de la televisión y algunas sectas religiosas, se violenta, se subvierte la cultura y la lengua de estos grupos étnicos.

Al fenómeno del autoritarismo cultural está muy ligado el del “fundamentalismo” académico, político, ideológico y reli­gioso. Otro fenómeno del que han tomado conciencia los inte­lectuales latinoamericanos es el del Euroamericano centrismo que pretende universalizar sus procesos y productos culturales así como su pensamiento y estilos de vida a los demás países obviando las manifestaciones culturales, regionales y particu­lares que se dan en nuestros países.

Hace falta pues que se democratice la cultura tanto a nivel nacional como internacional para crear las condiciones necesarias que permitan lograr la paz cultural y étnico lingüística.

Problema Educativo

En la casi totalidad de los países latinoamericanos la democratización de la educación en términos cuantitativos y cualitativos sigue siendo una aspiración. Lo que predomina más bien es el autoritarismo con sus manifestaciones de elitiza­ción, marginación, exclusión y abandono educativos. Estos sistemas educativos tienen poca capacidad de retención pero una alta capacidad de expulsión de alumnos provenientes de los niveles socioeconómicos bajos.

Los pobres que genera el sistema socioeconómico no son atendidos por el sistema educativo, y si los atiende los expulsa. Este fenómeno está creciendo alarmantemente con la aplicación del modelo económico neoliberal y la llamada moder­nización educativa que no conduce a resolver los problemas sino más bien a empeorarlos. Toda esta situación está produ­ciendo una gran pobreza educativa sobre todo en las partes rurales de los andes, en las áreas urbano marginales de las ciudades, amén de las comunidades campesinas y nativas.

Otro problema estructural de la educación latinoamericana es su desarticulación con la realidad socioeconómica específicamente con el aparato productivo puesto que este no plantea requerimientos a la educación del tipo de recursos humanos calificados que necesita y a la inversa sin caer en una visión economicista de la educación esta no capacita a los alumnos en y para el trabajo productivo. En definitiva los jóvenes no son preparados ni formados ni para el mundo del trabajo ni para ingresar a los centros educativos superiores. Los factores que inciden en la producción de esta situación es el bajo nivel de desarrollo de los factores de la producción, el bajo nivel de tecnificación del proceso productivo y la falta de un proyecto nacional de desarrollo que comprometa a los agentes económicos a que arriesguen y apuestan por un proyecto de mediano y de largo plazo.

Otro punto relacionado con el anterior es que la educa­ción latinoamericana no reproduce su realidad sociocultural en toda su diversidad buscando la unidad del pueblo latinoame­ricano. El centralismo socioeconómico y político conduce a que se elaboren proyectos y reformas educativas que reproducen y difunden más las culturas foráneas antes que las nacionales.

Tal como dijimos anteriormente hoy en día ha aflorado otro rasgo defectivo del autoritarismo educativo que es el dogmatismo, el fundamentalismo que promueve y forma educandos con estilos de pensamientos cerrados, convergentes, unidirec­cional que conduce a falsear la realidad.

Por último cabe señalar la articulación y la no integra­ción entre el sistema educativo, la familia, los medios de comunicación masiva que en la práctica es el agente de socia­lización más poderoso de los medios informales de la educa­ción.

Problema Político Ideológico

El primer hecho que hay que mencionar es que los diferen­tes tipos de estado que se han dado en la historia como el populista, el desarrollista, el burocrático autoritario y el estado neoliberal no han logrado democratizar la economía, la sociedad y la política.

La aplicación de estos modelos de estado han obligado a redefinir las relaciones entre estado y sociedad, entre polí­ti­ca y economía y entre gobierno y mercado. Después de la crisis de los estados populista y desarrollista, en los años 80 a los países latinoamericanos se les presento el desafío de construir regímenes democráticos y solucionar las grandes crisis económicas. Del Estado benefactor, proteccionista y paternalista articulado de alguna manera con la sociedad se pasa ahora a la destrucción de este tipo de estado en cuanto se le quita las funciones económicas, sociales e institucio­nales.

El eje central en esta evolución histórica ha sido el de superar el dilema entre el autoritarismo y la construcción de una sociedad y estado democráticos. Actualmente en los países donde se aplica programas de ajuste y estabilización y reformas estructurales de corte neoliberal con monopolios y oligopo­lios, y con fuertes dosis de violencia se esta recurriendo al expediente del uso de la fuerza, del poder político coercitivo y coactivo para asegurar el éxito eficientistas de los programas económicos que han logrado controlar la inflación y reducir el gasto público pero que no han tenido el mismo éxito en la reactivación del aparato productivo contribuyendo a agrandar y agravar los estados de miseria de la población civil. Cabe preguntarse entonces que hay de los derechos económicos, sociales, culturales, educativos, políticos de la persona humana de América Latina? Es el mercado deificado que regula la vida económica y social. ¿Cómo conciliar el funciona­miento libre de mercado con los intereses y necesidades de la sociedad civil y con el derecho de los pueblos al desarrollo y a la paz?

PROPUESTA

Es bastante complejo y difícil plantear alternativas de solu­ción a la problemática expuesta pero voy a permitirme esbozar algunos lineamientos generales en relación a los problemas antes mencionados.

1 En el orden Ecológico

Superar las dicotomías, dualismos que el pensamiento occidental a desarrollado para lograr restablecer la relación de unidad, de armonía entre el hombre y la naturaleza y entre la naturaleza y la economía. Para lo cual es necesario no solo diseñar y aplicar programas de educación ambiental, sino también obligar a los empresarios a adquirir y emplear tecno­logías de tratamiento de los desechos, promover en el campo agrícola el empleo de abonos naturales y no artificiales, eliminando así el uso de la tecnología química que contamina los productos agrícolas; implementar programas de saneamiento ambiental, programa de descontaminación del ambiente, de las aguas, de los ríos, y de los mares. Lo adecuado y deseable es que el Estado formule y aplique políticas ecológicas y proyec­tos de eco desarrollo para defender, preservar y conservar los ecosistemas del medio ambiente latinoamericano. También es importante contrarrestar la migración del campo a la ciudad  a través de la descentralización económica, social y política, y promover la construcción de viviendas ecológicas así como estilos de vida natural. Las ciudades y las grandes organiza­ciones han sido construidas más con criterios economicistas y comerciales, rentistas que humanos.

2. Orden Económico

A) Diseñar y aplicar modelos y problemas económicos, que estén dirigidos a la satisfacción de las necesidades básicas de la población, políticos y programas de ataque, superación de la pobreza, de la miseria, reactivación del aparato productivo agrícola industrial, dirigido a lograr objetivos nacionales e internacionales, suprimir los conflictos y contradicciones existentes entre el capital y el trabajo, entre los agentes económicos dueños del capital unos y dueños de la fuerza laboral otros.

B) Conceptualizar el desarrollo en un nivel superior al del simple crecimiento, en forma integral que incluya los aspectos ecológicos, económicos, sociales, culturales, científicos tecnológicos, educativos y políticos, pero todos ellos como medios para lograr el desarrollo humano.

C) Renegociar la deuda externa para poder reactivar el aparato productivo y superar los estados inhumanos de pobreza y mise­ria que sufren más del 60% del pueblo latinoamericano.

D) Contrarrestar y superar la influencia del narcotráfico en la vida económica, financiera, social, y humana.

E) Proponer alternativas para cambiar el actual orden interna­cional que es brutalmente injusto e inhumano.

F) Estimular e impulsar el desarrollo de la economía popular.

Creadas y dadas estas condiciones podemos asegurar el ejerci­cio del principio de la tolerancia y el derecho de los pueblos al desarrollo y a la paz; que se reactive el funcionamiento del Pacto Andino y del CELA para lograr el  anhelo bolivariano de la integración.

 3. En el Orden Social.

A) Una condición importante es la constitución y organiza­ción de la sociedad civil para que aprenda y pueda ejercer sus derechos sociales.

B) Es necesario no solo diseñar y aplicar programas de alivio a la pobreza para atacar los llamados costos sociales, sino diseñar políticas de desarrollo social para solucionar los problemas de la pobreza, del trabajo, de la salud, de la vivienda, de la educación que son derechos consagrados en las cartas magnas y en los tratados y pactos internacionales.

C) Por otro lado es importante lograr la igualdad y la justi­cia socioeconómica para ponderar superar las altas tasas de diferenciación social existentes así como la marginación, el elitismo, los conflictos sociales y así poder lograr el esta­blecimiento de la paz social.

4En lo cultural

A) Elaborar y aplicar de desarrollo cultural que conduzcan a recrear, reproducir y desarrollar los aspectos y elementos propios de la cultura latinoamericano.

B) Elaborar problemas antropológicos educativos para investi­gar y difundir la cultura, la lengua y los dialectos propios de los pueblos andinos y amazónicos.

C) Elaborar y aplicar programas de educación bicultural y bilingüe.

D) Elaborar programas de difusión del folklore, la música y la danza latinoamericanas en forma masiva a través de los princi­pales medios de comunicación.

E) Que los sistemas educativos difundan los principios de respeto, tolerancia y comprensión de las diferencias étnico lingüísticas y socioculturales en general.

F) Diseñar y aplicar políticas de democratización de la cultura de tal manera que el pueblo latinoamericano tenga acceso a los procesos y productos culturales.

G) Recomendar a los gobiernos de la no conveniencia de los procesos de modernización autoritaria que conducen a la impo­sición de cultura y estilos de vida no correspondientes con los nuestros.

5 En lo educativo

A) Transformar los sistemas educativos de acuerdo a proyectos nacionales de desarrollo teniendo en cuenta los derechos a la diferencia y a la autodeterminación de los pueblos.

B) Democratizar la educación no solo en cuanto a ampliar la cobertura de atención sino en cuanto a la inclusión de conte­nidos culturales propios del Perú, América Latina.

C) Proporcionar un tipo de educación democrática que capacite a los jóvenes en y para el trabajo productivo.

D) Articular el aparato productivo con los sistemas educativos latinoamericanos.

E) Que los Estados latinoamericanos elaboren y apliquen con­cepciones y políticas educativas populares que beneficien a las grandes mayorías latinoamericanas en cantidad y calidad.

F) Diseñar y aplicar programas de educación para el trabajo, la salud y para el derecho a la paz y al desarrollo humano.

6 En lo Político  Ideológico

A) Transformar los estados latinoamericanos en estados nacio­nales que cumplan sus funciones constitucionales, administra­tivas, económicas, sociales e institucionales.

B) Democratizar el poder político de tal manera que el pueblo no solo tenga derecho a la representación sino también a la participación en la toma de decisiones políticas.

C) Integrar democráticamente el estado y la sociedad civil.

D) Combinar la aplicación de los principios y procedimientos tanto de la democracia representativa como de la directa.

E) Desterrar los fundamentalismos ideológicos, dogmáticos, sectarios que impiden el desarrollo y el ejercicio del pensa­miento libre, divergente y original.

F) Que los Estados latinoamericanos cumplan en la práctica con lo que manda la constitución, cumpla con el respeto a los derechos socioeconómicos e individuales, y cumplan con los tratados y pactos internacionales.

G) Que los estados latinoamericanos asuman como valor supremo el desarrollo y la realización de la persona humana y para ello imple­mentar políticas de crecimiento y desarrollo econó­mico, social, cultural, científico-tecnológico, educativo y político.

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